Los directivos de las organizaciones sanitarias: óptimos líderes para la transformación digital de la salud

Tuit de Miguel A. citado en el artículo de Pedro Gonzalo
Tuit de Miguel A. citado en el artículo de Pedro Gonzalo

 

Hace unos días leía un artículo -os lo recomiendo- titulado ¿Quién debe liderar la transformación digital de la sanidad? En él, Pedro Gonzalo lanza una pregunta muy relevante para el sector y da su respuesta: debemos hacerlo entre todos. 

 

Si bien entiendo esta conclusión, considero que la propuesta final de que se lidere de manera conjunta no es factible. Sin duda, todos los actores deben participar en el proceso, tal y como reflexiona Pedro a lo largo del artículo, pero liderar, casi por definición, debería hacerlo un tipo de actor en concreto.

 

Desde mi punto de vista, el que está más próximo a esa responsabilidad en la actualidad y, por tanto, sería más inmediato, son los directivos de las organizaciones sanitarias.

Hoy en día, salvo excepciones, no creo que esté ocurriendo con la magnitud ni velocidad que vemos en otros sectores. Las razones son varias: actual cultura de innovación asociada a lo digital, miedo a enfrentarse al status-quo, temas generacionales, etc. Sin embargo, eso mismo podría aducirse de la banca o del turismo, y van mucho más rápido que la sanidad. Una posible razón es que estos responsables no vean la amenaza de modelos alternativos donde el consumidor/usuario/paciente tenga más poder de cambio con sus decisiones individuales

 

Esta transformación, sin embargo, sí que está pasando en el entorno próximo de las organizaciones sanitarias, como la industria farmacéutica (los primeros desde mi punto de vista) y las aseguradoras (desde hace dos años vemos que se están subiendo al carro, a pesar de las tensiones internas que a veces puedan generarse). 

 

¿Quién, a fecha de hoy, está liderando la transformación digital de salud de facto? En mi opinión las empresas privadas, en concreto las startups. Mediante el desarrollo cada vez más maduro de soluciones digitales, están poniendo al alcance del sector herramientas que facilitan la gestión no ya de la sanidad, sino de la salud de los pacientes y la población en general. Su problema: no existen por ahora modelos de negocio consolidados que les permitan transformar el entorno sanitario (los pacientes europeos no están dispuestos a pagar de su bolsillo y para muchos casos es necesaria la colaboración con organizaciones sanitarias tradicionales).  

 

¿Es esto deseable u óptimo? No lo sé. Cuanto más intervenga el resto de actores, en particular las organizaciones sanitarias y profesionales sanitarios, en la transformación creo que ésta será más ´suave´. Sin embargo, me resulta difícil creer que algo que está pasando en el resto de la sociedad deje a la sanidad como una isla excepcional - además que sería injusto para los pacientes/ciudadanos-.

 

Vemos que árboles muy altos cayeron ya (las aerolíneas tradicionales frente a las low-cost) y que en otras latitudes están empezando a verse ejemplos de nuevas propuestas de valor (la aseguradora Oscar en EE.UU.). No sé qué hará que las organizaciones sanitarias se incorporen -de verdad- a la transformación digital, pero lo que sí que veo son problemas para la versión actual de ella si no lo hacen, porque serán los propios usuarios los que les adelanten por la derecha. El acceso a la información se ha democratizado y lo seguirá haciendo, con lo que el sistema actual corre el riesgo de perder su autoridad sobre los usuarios, que a la vez reclamarán la ´conveniencia´ a la que les tiene acostumbrados Amazon, Google y los que faltan por venir. 

 

Esto, inevitablemente, causará fricción. Y no es tanto quién tiene la razón ´clínica´, sino si vale la pena librar esa batalla una y otra vez, en vez de apostar por la innovación para cambiar el modelo y conseguir una mejor sanidad/salud en su conjunto. Y siempre desde la perspectiva de que la tecnología es un medio y no un fin, y, de hecho, la parte menos importante del proceso. 

 

El desafío real está en cambiar la cultura de la innovación en el actual sistema. Eso es sobre lo que debemos centrarnos: cómo vamos a apoyar a las personas (directivos, profesionales, pacientes, etc.) para facilitar la transformación a mejor. La oferta tecnológica ha madurado mucho en estos últimos cinco años y seguirá haciéndolo. Que la demanda sanitaria se ponga a la altura y lidere, en vez de que ´resista´, es lo que está por ver. 

 

 

 Jorge González, director de TICBioMed